Contextos desafiantes requiere cuestionar paradigmas.
Retarnos a enfocar situaciones, problemas y proyectos con distintas perspectivas. Incomodarnos con otras preguntas, otras razones, otros paradigmas.
Adoptar nuevas herramientas, nuevas metodologías, nuevos esquemas.
Es abrirse al cambio. Abrazar el cambio en sus distintas manifestaciones y en nuestros distintos ámbitos.
Para lograrlo, lo primero es dejar de escuchar a nuestro crítico interior que nos da razones para no cambiar, para no intentarlo, para resistirnos al cambio.
Para reemplazar hay que cuestionar.