El error y la valentía van de la mano.
¿En qué te has equivocado en la última semana?. Y más importante aún: ¿qué aprendiste de ello?.
Aunque no nos guste equivocarnos y nos sintamos incómodos cuando lo hacemos, “meter la pata no es lo malo”. Lo malo es no aprender de ello. Lo malo es frenarnos, atarnos, desmejorar, no retarnos, no perseguir nuestros sueños, por el miedo a equivocarnos y… a lo que otros dirán.
Qué nos permite el error?.
-Nos ayuda a conocernos mejor.
-Nos permite aprender, desaprender y reaprender.
-Nos permite clarificar prioridades.
-Nos acerca a nuestras metas.
-Nos inyecta coraje y resiliencia.
Con el tiempo, el error nos hace reír, o al menos… sonreír.