La felicidad es algo que hacemos, más que algo que nos sucede. Es algo que depende de nosotros más que de otros. Es una actitud que debemos ejercitar más que una meta a la que debamos llegar.
Cuando se trata de buscarla, hay que hacerlo adentro de nosotros más que afuera.
Si no eres feliz hoy, difícilmente lo serás mañana, a menos que tomes las riendas y trabajes en ella.
Cuando nos sentimos felices somos más generosos, más productivos y más creativos. Toda esta energía incrementa nuestra disposición para perseguir nuestros objetivos y tener éxito.
¿Cómo atraer la sensación de satisfacción y emociones positivas a nuestras vidas?. Yo tengo mi propio manifiesto:
Observa con lentes positivos.
Toma el tónico de la gratitud.
Regala vitaminas de amabilidad.
Ponte los zapatos de la empatía.
Aplica la mentalidad del buen turista.
Usa el caleidoscopio de la diversidad.
Despliega el acordeón de la flexibilidad.
Conduce con el timón de la reinvención.
Envuélvete con la frazada de la autenticidad.
Enfoca con el telescopio de las posibilidades.
Visualiza con los binoculares de la esperanza.
Guíate con la brújula de tus valores personales.
Ejercita la felicidad. Conviértela en un hábito.