Hay cosas en las que la personas emocionalmente fuertes no pierden el tiempo. Porque se priorizan a ellas mismas. Porque saben elegirse. Porque han entendido que hay muchas cosas que pueden controlar y muchísimas otras que se salen de su control.
Las personas emocionalmente fuerte saben cuándo soltar, cuando dejar ir. No niegan las emociones, ni sus equivocaciones, pero no se dejan caer en el pozo de la impotencia ni se lanzan por el tobogán del victimismo. No entran tampoco en el bucle del lamento .
Este compendio de cosas que hacen las personas emocionantemente, basado en Brianna Weist, me parece muy valioso, para hacernos un autoexamen.
En lugar de problemas, soluciones.
En lugar de victimismo, apropiación.
En lugar de juicios, aceptación.
En lugar de drama, conversación.
En lugar de rigidez, flexibilidad.
En lugar de evasión, responsabilidad.
Porque ser emocionalmente fuertes requiere un esfuerzo sostenido, que pasa necesariamente por el autoconocimiento.