Celebra genuinamente las ideas, los aportes, las contribuciones de los demás.
Energiza a la gente que te rodea con el reconocimiento.
Reconocimiento no es agradecer. Y va mucho más allá de felicitar. Es hacerle ver a la gente porque lo que hizo o la forma en que lo hizo, o lo que consiguió, tuvo un impacto positivo, real, tangible.
Es imprimir sentido, significado, a lo que la persona hizo o a la forma en que lo hizo.
El reconocimiento siempre ha sido y seguirá será sido una herramienta poderosa para energizar a la gente e impulsar su desempeño. ¿Cuánto lo estás usando hoy?.
No seas mezquino con el elogio.
No te quedes, como dijo Pablo Picasso, con algo que no te pertenece.