Abrirse al cambio, abrazar el cambio en sus distintas manifestaciones y en nuestros distintos ámbitos es una poderosa brújula que nos dirige hacia la mejora continua.
¿Cómo abrir la puerta del cambio dentro de nosotros?. Algunas ideas:
- Escrutando en nosotros mismos las razones de nuestra resistencia.
- Identificando en el cambio oportunidades para nosotros y otros.
- Enfocando las situaciones, problemas o desafíos con distintos lentes.
- Aprovechando los procesos de cambio para cuestionar y renovarnos.
- Cambiando paradigmas y creencias limitantes por un refrescante
Lo primero es dejar de escuchar a nuestro crítico interior que nos da razones para no cambiar, para no intentarlo, para resistirnos a él.
Preguntarnos: qué tal sí…, en vez de enlistar 100 razones para el no.