Gestionar, gerenciar, tiene más que ver con preguntar que con dar instrucciones, organizar el trabajo o tomar decisiones en momentos críticos.
Es llegar al núcleo, a la raíz, tanto de los problemas como de las oportunidades. Es pensar estratégicamente sin reaccionar ni sobre-reaccionar.
Toda pregunta siempre es una invitación a mirar en una dirección, a enfocarnos, a identificar posibilidades y oportunidades, incluso en medio de la tormenta.
Es plantearnos:
- preguntas nuevas
- preguntas diferentes
- preguntas que iluminen el camino
- preguntas que nos incomoden.
- preguntas que antes no nos hayamos formulado.
¿Cuáles son siete de mis preguntas preferidas?
- ¿Qué sucedería si no hiciéramos nada?
- ¿Cuál realmente es el problema de fondo?.
- ¿A quién más tendríamos que subir a bordo?
- ¿Qué supuestos o creencias tenemos que retar?
- ¿Qué podríamos estar omitiendo o pasando por alto?
- ¿Qué haría nuestra competencia si estuviese en nuestro lugar?
- ¿Qué oportunidad podría haber en este problema, situación o crisis?
La respuesta está en la pregunta. Entre mejores preguntas, mejores respuestas!.