Siempre, y más aún en circunstancias difíciles, es buen momento de redibujar el sentido de nuestro liderazgo y el legado que queremos dejar. Respondiendo preguntas que nos permitan sacar lo mejor de nosotros, como personas, como profesionales.
– ¿Qué te anima a levantarte cada día?.
– ¿Cómo pones al servicio de los demás tu razón de ser?.
El sentido nos conecta.
Nos ancla y a la vez nos libera.
Nos hace más resilientes y enfoca nuestros esfuerzos.
Reconecta con tu propósito!.