No hay otra forma. No existen fórmulas secretas, botones dorados ni varitas mágicas.
Es un tema fundamentalmente de convicción. De convicción personal. De fuerza interior. Y por lo tanto, de una lucha constante contra la procrastinación. De una permanente batalla contra las excusas, razones y paradigmas que nos formulamos, e incluso nos inventamos, para no hacer lo que sabemos debemos hacer o para no ir tras nuestros sueños y metas.
- Qué estás postergando?.
- A qué no te estás atreviendo?
- Con qué te estas distrayendo?
- Qué historia te estás contando a ti mismo?
Porque en definitiva somos lo que hacemos. No lo que pensamos, ni lo que decimos ni lo que deseamos.
No dejes que la procrastinación se haga con el timón de tu vida.