Pero tampoco confundas movimiento con acción.
Enfoca tu energía y esfuerzo.
Define qué es lo que quieres, cómo harás para conseguirlo, de quiénes necesitarás apoyo y… trabaja decididamente en conseguirlo.
Pablo Picasso lo expresó de otra manera: “La inspiración existe pero tiene que encontrarte trabajando”.
Así que en vez de esperar a las musas, cambia tu diálogo interno:
-En qué estás pensando hoy?.
-En qué quieres convertirte?.
-Qué quieres ser?.
-Qué estás esperando?.
Porque la calidad de nuestros pensamientos determina la calidad de nuestros resultados.
Que pensamientos, paradigmas y creencias no sean cadenas ni excusas que te impidan liberar tu potencial, luchar por tus sueños ni convertirte en tu mejor versión.
Atesora esta perla de Stephen King:
Los aficionados se sientan
y esperan a la inspiración,
el resto simplemente
se levanta y trabaja.
Que la inspiración no sea una ilusión. Hazla realidad con voluntad y trabajo deliberado!.