Hay quienes se preocupan de su marca personal cuando sienten que su carrera se ha estancado y otros que lo hacen cuando se percatan de que no están siendo tomados en cuenta para posiciones y proyectos clave en sus organizaciones.
Hay también profesionales que se ocupan del tema hasta que pierden su empleo así como emprendedores que empiezan a dedicarle tiempo cuando la fuerza de su negocio ha decaído.
¡No seas uno de ellos!
Tener una marca personal distintiva y poderosa es algo que debe importarte y es algo en lo que deberías trabajar proactivamente con independencia de tu edad, tu puesto, tu profesión y la madurez, o incluso el éxito actual, de tu carrera o negocio.
Si no lo estás haciendo, no esperes más, pues una buena gestión de tu marca personal puede impulsar tu carrera, mejorar tu empleabilidad, tangibilizar tus resultados y potenciar tus oportunidades.
Si empiezas a hacerlo cuando estás urgido, o no te queda más remedio, no te sorprendas de que el resultado te decepcione pues, paradójicamente, la marca personal tiene que ver más con lo que uno hace por otros, que con lo que los demás hacen por uno. Suena a trabalenguas, pero es así.
No se puede activar una marca personal memorable, si antes no has dejado una huella positiva en las personas con las que te relacionas en distintos ámbitos, tanto a nivel personal como profesional.
Y para que sea una buena huella, debes hacer un esfuerzo intencionado.