Si trabajas en un ambiente nocivo, y no estás en posibilidad de cambiar de trabajo, o no lo estás considerando, entonces no contribuyas a empeorar el ambiente.
No normalices comportamientos destructivos ni los adoptes.
A veces el reto no está en lo que recibimos de los demás sino en lo que decidimos reproducir o no.
Los comportamientos nocivos pueden ser altamente contagiosos.
Burlas.
Quejas.
Chismes.
Ataques.
Rumores.
Groserías.
Sarcasmo.
Menosprecios.
Mezquindades.
Apodos denigrantes.
Están tan presentes en una cultura tóxica que empezamos a reproducirlos inconscientemente primero y luego que los adoptamos ni los cuestionamos, mucho menos si afectan a otros y no los vivimos en carne propia.
No los normalices ni lo adoptes.