La confianza es un indicador de si te evalúan positiva o negativamente. También de si te considera efectivo como líder o no.
Se gana con palabras.
Se gana con acciones.
Se gana con hechos.
Se gana con escucha.
Se gana con empatía.
Es un proceso, no emerge espontáneamente por más carisma que se tenga porque este atributo es insuficiente para sostenerla. Se construye a lo largo de interacciones, a lo largo del tiempo.
Hay tres elementos que de acuerdo con Jack Zenger y Joseph Folkman la determinan. Relaciones positivas, buen juicio y consistencia. Algunos somos más fuertes en una que en otra y si tenemos preferencia por una es posible que nos desempeñemos mejor en ella. El desafío es que necesitamos un balance de las tres para ganar y sostener la confianza.
- Relaciones positivas. La habilidad del líder para conectar genuinamente con a personas.
- Consistencia. La actuación predecible y confiable a lo largo del tiempo.
- Buen juicio: Credibilidad técnica y profesional para tomar decisiones y guiar.
La confianza es un tejido que se pone a prueba en situaciones difíciles pero que se construye día a día, con acciones constantes.