Cuidar nuestro bienestar es una responsabilidad personal que no deberíamos delegar en nadie más ni de la que deberíamos abdicar.
Porque la productividad y el alto desempeño requieren bienestar, bienestar integral. Nuestro abordaje será mejor en la medida en que cuidemos nuestro bienestar a nivel integral: físico, emocional, mental y espiritual.
-No podemos cuidar a otros si antes no nos cuidamos a nosotros.
-No podemos dar a otros lo que no tenemos.
-No podemos pedir a otros lo que no hacemos.
Cuidar nuestro bienestar exige:
-Iniciar bien cada día porque así como comenzamos… terminamos.
-Reconocer nuestra vulnerabilidad como una señal de fuerza.
-Escoger muy bien las personas en las que nos apoyamos.
-Confiar en las personas que lideramos y que ellas confíen en nosotros.
-Vivir de acuerdo con nuestros valores, sobre todo en las circunstancias más difíciles.
-Revisar cada cierto tiempo la historia que nos contamos a nosotros mismos.
Trabajar en nuestro bienestar requiere asumir que cuando decimos sí a algo, le estamos diciendo no a algo más y .. viceversa. ¿A qué estás renunciando hoy?. ¿En qué estás enfocando? ¿Y para qué?
Así como gastamos energía es vital recargarla de distintas maneras.