La pregunta. Es una herramienta tan poderosa que me cuesta no pensar en ella. Porque, entre otras cosas, nos obliga a mirarnos al espejo, a responder con valentía, a no escudarnos en el otro o en los otros.
Nos enfrenta a nosotros mismos. Nos confronta con nuestros valores. Y creo que de esto va el miedo. Detrás de un miedo suele haber:
Heridas.
Temores.
Creencias.
Amenazas.
Recuerdos.
Sinsabores.
Desconfianza.
Pero también podemos encontrar:
Sueños.
Desafíos.
Resiliencia.
Crecimiento.
Aprendizajes.
Oportunidades
Transformación
Por nuestros mecanismos de supervivencia, es más fácil dejarnos llevar por sus sombras.
Pero piensa en esto: lo que hoy somos es producto también de nuestros miedos y de cómo los hemos gestionado. Lo que seremos en el futuro estará determinado, también, por el manejo que sigamos haciendo de ellos.
No se trata de “eliminar” el miedo, sino de darle su justo valor en nuestra vida, entendiendo que tiene dos caras y de que no se trata de lanzar la moneda al aire, donde de por sí ambos lados tienen la misma probabilidad.
Se trata, más bien, de escuchar lo que el miedo nos quiere decir, porque todo miedo al igual que toda emoción es información valiosa si aprendemos a usarla, en nuestro beneficio. Las nueve preguntas que propongo pueden servirte de mapa para atravesar los miedos.
El miedo es parte de nuestra humanidad y aprender a convivir con él es un acto de valentía.