¿Qué calidad de relaciones tendríamos y qué huella dejaríamos en los demás si en nuestras interacciones y conversaciones pusiéramos en práctica los tres filtros de Sócrates?.
-Primer filtro. La Verdad: ¿Estoy seguro de que es cierto?
-Primer filtro. La Bondad: ¿Lo que voy a decir es algo bueno?
-Tercer filtro. La Utilidad. ¿Es útil lo que voy a decir?
Extraídos de una fábula de este filósofo griego nos invitan a dejar de juzgar y criticar a los demás, dejando de lado el cotilleo sobre otros que tanto daño hace.
¿Cómo serían nuestras organizaciones -su cultura corporativa y el clima laboral- si decidiéramos de forma consciente compartir sólo información verdadera, buena y útil. Y si, además de ello, cortáramos de modo contundente a las personas que no se apeguen a estos tres principios?.
¿Qué piensas que ocurriría?. Suena bien, verdad?.
Antes de hablar, mejor respira profundo y tamiza tus palabras.