¿Cuánto peso concedes a tu propia voz y cuánto peso a la voz o a las opiniones de otros?
¿Estás siendo leal contigo mismo: con tus valores, con tus principios?.
Vuelve la mirada a tu interior: a tus pensamientos, sentimientos y actuaciones. A su consistencia. A las consecuencias.
- ¿Cómo has tomado decisiones?
- ¿Cuánto has cultivado tus relaciones?
- ¿Cuánto has cuidado a forma en que has conseguido tus resultados?
Guarda esta joya de Marco Tulio Cicerón:
“Mi conciencia tiene
para mí más peso
que la opinión
de todo el mundo. “
Escucha tu voz. Reconecta contigo mismo.