La próxima vez antes de una negociación pregúntate qué resultado quieres conseguir para ti, para la persona, para la relación, para tu equipo, para tu organización.
Define primero el resultado. Y luego actúa con base en ese resultado que quieres conseguir, identificando intereses comunes. Porque en las negociaciones suele hay muchos más intereses en común que intereses opuestos.
“Para tener éxito, los negociadores deben ser suaves con las personas y duros con el problema.” William Ury
Es una declaración potente. Y funciona muy bien si abordamos las negociaciones en modo crecimiento y no en modo conflicto. Porque cuando hacemos lo segundo se detona nuestro mecanismo de lucha y huida.
Negocia en modo crecimiento, no en modo conflicto