¿Estás participando en el baile del cambio o liderándolo?.
Liderarlo implica actitud, intención, ritmo, fluidez.
Porque en un contexto desafiante como el que vivimos, debemos encarar -de forma simultánea- los retos del día a día de nuestro trabajo así como los cambios provocados por la agenda de transformación de nuestras organizaciones, la cual implica desde colaboración en nuevos proyectos hasta modificaciones en la forma como habíamos venido haciendo el trabajo.
Y todo cambio, por más sutil que sea, despierta preocupaciones con las que hay que bailar.
Preocupaciones que se deben conocer, entender y atender.