Abraza la consistencia. Consistencia entre lo que dices y haces. Consistencia entre lo que piensas y haces.
La coherencia es el fundamento de la credibilidad.
Al finalizar cada día, valdría la pena plantearse estas preguntas:
-¿He sido consistente con lo que dije y lo que hice?
-¿He cumplido hoy con lo que ofrecí, en los términos en que lo propuse o me lo pidieron?.
-¿He sido hoy mi mejor versión?
Piensa en esta perla de Blaise Pascal:
Si no actúas como piensas,
vas a terminar pensando
como actúas.
Eres lo que haces no lo que prometes.