Pero la paradoja es que solemos enfocarnos en trabajar en las cosas que pensamos nos harán bien, o nos harán mejores, pero no dedicamos el mismo esfuerzo a erradicar malos hábitos, actitudes o costumbres que terminan saboteando nuestras mejores intenciones.
Para adquirir fortaleza mental, sobre todo en ambientes complejos, nocivos, debemos ser conscientes de pensamientos, conductas y sentimientos autodestructivos que nos impiden desplegar y aprovechar todo nuestro potencial.
Esta es la tesis de Amy Morín, autora del libro “13 cosas que las personas mentalmente fuertes no hacen”. Y hace sentido. Porque los malos hábitos nos lastran, nos drenan energía, nos impiden alcanzar todo nuestro potencial.
¿Qué no hacen las personas mentalmente fuertes según Morín?:
- No pierden el tiempo autocompadeciéndose.
- No regalan su poder.
- No evitan el cambio.
- No se concentran en lo que no pueden controlar.
- No se desviven por complacer a los demás.
- No temen arriesgarse.
- No viven en el pasado.
- No repiten los mismos errores.
- No les duele el éxito de los demás.
- No se rinden tras un fracaso.
- No temen a la soledad.
- No sienten que el mundo les debe algo.
- No esperan resultados inmediatos.
Revisa cuáles de esas rutinas te habitan o te visitan con cierta regularidad. El primer paso es identificarlas, adquirir conciencia de ellas. El segundo, desarrollar fortaleza mental para cuestionar los pensamientos y emociones que nos conducen a ellas, desactivando los comportamientos asociados.
Costará tiempo y energía pero si perseveras te sentirás más pleno .