Las inversiones que hagamos para abordar conversaciones derraman beneficios en la persona con la que uno habla y también en uno.
Porque no hay mayor muestra de interés en el otro que escucharlo activamente silenciando nuestra voz interior.
Somos mejores conversadores cuando aprendemos a escuchar con todos los sentidos. Cuando escuchamos con intención genuina, aquí y ahora, plenamente. Y cuando desactivamos nuestros juicios y prejuicios.
Comparto seis llaves que conducen a conversaciones valiosas:
- Centra tu atención. Enfócate en la otra persona sin hacer otras cosas.
- Anula tus juicios. Desactiva suposiciones sobre la persona o sus intenciones.
- No interrumpas. Evita cortar el hilo conductor de lo que la persona dice.
- Desactiva tu diálogo interno . Escucha plenamente en lugar de preparar tu respuesta.
- Observa el lenguaje no verbal. Presta atención a la forma como te dicen lo que te dicen.
- Haz preguntas. En lugar de suponer, plantea preguntas para comprender.
Seis llaves poderosas que te invito a utilizar.