Una de las mejores demostraciones de que otras personas te importan ya sean colaboradores a cargo, colegas, clientes, proveedores y personas de tu ámbito personal, etc. es escucharlos con toda tu atención, sin juzgarlos ni interrumpirlos, silenciando tu voz interna y centrándote en lo que te dicen, en cómo te lo dicen e incluso en lo que no te dicen!.
De actuar de otra manera, te privas de información que puede ser especialmente valiosa para tus relaciones, decisiones y resultados.
Se escucha con la mirada.
Se escucha con la sonrisa.
Se escucha con la postura.
Se escucha con los gestos.
Se escucha con la cercanía.
Se escucha con todos los sentidos.
¡No sólo con el oído!.
La escucha activa, es un puente que refuerza lazos, vínculos de valor, si se practica con interés genuino!