Podemos articular el mejor discurso, compartir argumentos poderosos o desplegar cifras contundentes pero si no somos coherentes entre lo que decimos y la manera en que lo decimos no seremos creíbles.
Transmitimos mucha información, más de la que pensamos, a través de nuestro lenguaje corporal, de nuestra mirada, de nuestra actitud, de la distancia que guardamos con las otras personas.
Por esto me gusta la fórmula APC de la comunicación no verbal de ©Nicholas Boothman.
A- Actitud.
Tu actitud, tu disposición de ánimo, es lo primero que captan la personas en la comunicación cara a cara. Así que asume una actitud entusiasta, atractiva o una acorde con la gravedad o importancia del tema que estás comunicando.
P- Postura.
Tu lenguaje corporal genera más de la mitad de las reacciones y presuposiciones de la gente con respecto a ti y tus ideas y propuestas. Por lo mismo, cuida tu postura.
C- Congruencia.
Tu credibilidad depende de que tu lenguaje corporal, tono de voz y las palabras que utilizas transmitan lo mismo. Así que sincroniza los tres elementos.
Acompaña tus mensajes, presentaciones, intervenciones, argumentos, propuestas con la fórmula APC .
Ten siempre presente que mente y cuerpo son un sistema y cualquier cambio en uno afecta al otro.