Cambia tu atención y cambiarás tus emociones, cambia tu emoción y tu atención cambiará de lugar.
Esta frase de Frederick Dodson es contundente. Porque donde ponemos nuestra atención, ponemos nuestra energía. Y aprender a dejar ir emociones estresantes es una destreza que todos estamos en capacidad de desarrollar.
Porque no podemos erradicar ni desalojar las emociones de nuestro paisaje interno y, aunque pudiéramos, no deberíamos hacerlo. Son información. Nos ayudan, entre otras cosas, a reconocer nuestras prioridades, a cerrar fila con nuestros valores y a saber cuándo soltar dejar emociones que nos pueden dañar si dejamos que arraiguen en nosotros.
Toda emoción es información sobre algo que está sucediendo o algo que va a suceder. Entre más pronto reconozcamos la emoción y lo que nos quiere decir, más pronto podremos podemos aceptarla, explorarla y dejarla ir!
Sentir emociones enriquece nuestras vidas. Pero debemos mantener a raya o aprender a soltar las que nos incapacitan o estresan.