El capital relacional es uno de nuestros activos más valiosos siempre y cuando lo cultivemos y lo cuidemos. Por eso el networking no es un lugar al que uno llega sino del que uno viene.
Significa que para construir relaciones de valor debemos enfocarnos en lo que podemos hacer por otros y hacerlo con generosidad, sin llevar la cuenta, invirtiendo en expandir y diversificar nuestra red de relaciones.
Esmérate en construir y mantener relaciones de confianza basadas en aportes de valor.
En apoyos que sean significativos, importante, valiosos, para el otro.
En contribuciones que respondan a preferencias, intereses y preocupaciones del otro.
Y… hazlo con intención genuina, si realmente deseas imprimir una huella memorable en los demás.
Una buena red de relaciones es un capital muy valioso. En especial, si cultivas tus relaciones con buenas bases, generando valor para otros.