¿Cuántas veces has querido actuar, probar algo nuevo, arriesgarte… pero el miedo y el temor han tomado el control de tu timón?. ¿Cuántas oportunidades has dejado pasar por miedos o creencias que te frenan?.
Lo más seguro es refugiarnos en la zona de comodidad. Pero la factura es alta. Si dejamos que sea nuestro piloto automático el que conduzca nos perdemos de una serie beneficios y oportunidades. Desde adquirir nuevas habilidades, pasando por cuestionar paradigmas, hasta ampliar nuestras redes de relaciones.
Sentirnos cada vez más confortables en la incomodidad es un recurso poderoso para energizarnos, desafiarnos y seguir creciendo. Nos ayuda a construir nuevas rutas o redes neuronales, añadiendo variedad a nuestra vida, aumentando nuestra creatividad e incrementando nuestro bienestar.
Así que ¡lánzate!. No esperes más.