Gestionar, gerenciar, tiene más que ver con preguntar que con dar instrucciones, organizar el trabajo o tomar decisiones en momentos críticos.
Es llegar al núcleo, a la raíz, tanto de los problemas como de las oportunidades. Es pensar estratégicamente sin reaccionar ni sobre-reaccionar.
Toda pregunta siempre es una invitación a mirar en una dirección, a enfocarnos, a identificar posibilidades y oportunidades, incluso en medio de la tormenta.
Es plantearnos:
-preguntas nuevas
-preguntas diferentes
-preguntas que iluminen el camino
-preguntas que nos incomoden.
-preguntas que antes no nos hayamos formulado.
¿Cuáles son siete de mis preguntas preferidas?
1.¿Qué sucedería si no hiciéramos nada?
2.¿Cuál realmente es el problema de fondo?.
3.¿A quién más tendríamos que subir a bordo?
4.¿Qué supuestos o creencias tenemos que retar?
5.¿Qué podríamos estar omitiendo o pasando por alto?
6.¿Qué haría nuestra competencia si estuviese en nuestro lugar?
7.¿Qué oportunidad podría haber en este problema, situación o crisis?
La respuesta está en la pregunta. Entre mejores preguntas, mejores respuestas!.