La felicidad no es un destino. Es un viaje. Se edifica cada día. Con voluntad, con actitud, con persistencia, con generosidad. Generosidad con otros. Generosidad con uno mismo.
Se construye con relaciones de calidad, siendo la mejor versión de nosotros mismos que podamos ser, cada día, desde que saltamos de la cama. Se nutre agradeciendo por las grandes y pequeñas cosas. Se alienta con curiosidad y capacidad de asombro.
La felicidad es algo que hacemos, más que algo que nos sucede repentinamente o por acto de magia. ¿Qué estás haciendo hoy por tu felicidad, por tu alegría, para tu disfrute?. ¿Para tu bienestar y el de los tuyos?. ¿En tus distintos entornos?
¿Qué harás este año hoy por tu felicidad, por tu alegría, para tu disfrute?