Más que preocuparte de tu marca personal, lo que tienes que hacer es ocuparte de ella: conscientemente, deliberadamente, sistemáticamente.
Porque no se puede activar una marca memorable, si antes no se ha dejado una huella positiva en las personas con las que uno se relaciona en distintos espacios, entre ellos a nivel personal, familiar, laboral y social.
Se trata de brillar con luz propia sin apagar la luz de nadie más.
Hay suficiente espacio en el firmamento de las marcas personales hay espacio para que todos brillemos.
La marca personal va de autenticidad no de impostura.
La autenticidad, ser uno mismo, conocerse, tener confianza en nuestras fortalezas, en nuestros atributos distintivos, y en el valor que generamos o podemos generar en los demás, siendo leales con nosotros mismos o aún mejor: siendo nuestra mejor versión en todo momento.
Implica tomar decisiones, las mejores decisiones.
Hazte cargo de tú YO. SA