El lamento, la negación, la victimización y la culpabilización son malos socios en tiempos buenos y más aún en tiempos retadores.
Nos hunden en la autocompasión, retardan nuestras decisiones, contaminan nuestras relaciones y nos conducen a la inacción.
Lo que ahoga a alguien no es caerse al río, sino mantenerse sumergido en él, dice Paulo Coelho.
Si sientes que te ahogas, enfócate en los recursos y herramientas para salir a la superficie, sin lamentos.