¿Con qué convicción estás abrazando hoy tu metas?. ¿Con que resolución estás dando tus pasos?. ¿Con qué estado de ánimo estás encarando tus proyectos?.
Porque, en definitiva, somos lo que hacemos. No lo que pensamos, ni lo que decimos, ni lo que prometemos, deseamos o intentamos.
Céntrate!. En muchas ocasiones -más de las que imaginamos- los obstáculos, las limitaciones, están en nuestra mente. Nos habitan en forma de mantras, pensamientos automáticos, voces internas, creencias limitantes que nos drenan la energía y la voluntad.
Si les damos crédito -en lugar de neutralizarlas, con pensamientos, voces y mantras alentadores- terminan socavando nuestros sueños, metas y proyectos.
Hacerlo o no hacerlo. Es una decisión que debemos tomar cada día. Intentarlo no debería ser opción. Intentarlo sin convicción, sin fuerza, es rendirse.
Ya lo dijo Yoda:
Hazlo, o no lo hagas, pero no lo intentes.