No sacrifiques bienestar pensando que es cuestión de seguir, sin descanso ni pausas.
No dejes que se apodere de ti la ansiedad, que lo que hace es drenarte y afectar tu productividad.
En esos momentos en que nos sentimos abrumados por la carga de trabajo, agotados por un proyecto especialmente complejo o faltos de fuerza para iniciar algo que hemos postergado, hay que recuperar “momentum” para superar el desánimo y elevar la energía.
En lugar de sobre exigirte pega un frenazo. Haz un alto. Y prueba con algunas de estas recomendaciones. Altérnalas para tener un buen repertorio en esos momentos en que la ansiedad te acecha. O pruébalas hasta identificar las que mejor se ajusten a ti. A todos no nos funciona lo mismo.
- Prioriza qué es lo que debes completar.
- Elimina interrupciones y distracciones.
- Define qué tareas puedes delegar.
- Aplica conscientemente la mono-tarea.
- Revisa qué esfuerzos puedes simplificar.
- Suspende notificaciones de redes y otros.
- Neutraliza tus pensamientos negativos.
- Camina o realiza alguna otra actividad física.
La clave es recuperar “momentum” de manera consciente.